La regla, antes de la lista
Un gasto se deduce si cumple tres cosas a la vez: está afecto a tu actividad, lo puedes justificar con una factura a tu nombre y está anotado en tus libros. Un ticket de caja no sirve, y una factura a nombre de la clínica tampoco: es gasto de la clínica, no tuyo.
Todo lo que sigue parte de ahí. Y lo que no cumple las tres, no es que sea dudoso: no se deduce.
Lo que se deduce sin discusión
- Tu cuota de autónomos, la que pagas al RETA cada mes.
- La colegiación en tu colegio de odontólogos, que además es obligatoria para ejercer.
- El seguro de responsabilidad civil profesional, el tuyo, aunque la clínica tenga el suyo.
- El instrumental y el material que compras tú: lupas, instrumental propio, batas, guantes, todo lo que salga de tu bolsillo y no del de la clínica.
- La formación de tu especialidad: cursos, congresos, colegiaturas de posgrado, y las cuotas de sociedades científicas.
- La asesoría, es decir lo que le pagas a tu gestor por llevarte las cuentas.
- El laboratorio y los materiales cuando el acuerdo con la clínica dice que los pagas tú. Es el gasto más grande de muchos implantólogos y protésicos, y el que más se olvida al negociar el porcentaje.
Lo que depende de tu caso
Aquí no hay una respuesta que valga para todos, y quien te la dé sin preguntarte nada se está inventando la mitad:
- El móvil y la conexión a internet. Solo la parte usada en la actividad, y tienes que poder sostener esa proporción.
- El coche y el combustible. Para una actividad profesional como la tuya, la deducción del vehículo es la excepción y no la regla: Hacienda exige afectación exclusiva, y un coche que también usas el domingo no la cumple.
- Las dietas y los viajes a un congreso. Se deducen con condiciones estrictas de importe, de medio de pago y de justificación.
- La ropa. La bata y el uniforme sanitario sí; la ropa de calle no, por elegante que sea la consulta.
El 5 % de gastos de difícil justificación
Existe, y se cita mal muy a menudo. Es un 5 % sobre el rendimiento neto, con un tope anual de 2.000 €, y solo se aplica si tributas en estimación directa simplificada. No es un comodín que se suma a cualquier declaración: si tu gestor te lleva en directa normal, no existe para ti.
Un aviso sobre la factura electrónica
Las reglas sobre qué programa puede emitir tus facturas están cambiando en España, y los plazos se han movido varias veces. Es la pregunta que conviene hacerle a tu gestor una vez al año, en lugar de fiarse de un artículo, este incluido.
Lo que sí depende de ti
Un gasto deducible que nadie apuntó no se deduce. Y lo mismo pasa del otro lado: tu gestor solo puede trabajar con lo que le llega. MyOdonto lleva la parte de los ingresos, lo que facturas en cada clínica, tu porcentaje y tu retención, y le manda el resumen cada mes. Si quieres ver ahora lo que te queda de una facturación, tienes la calculadora, y si estás negociando con una clínica, aquí están los porcentajes habituales.