Quién factura a quién
Si trabajas por cuenta propia en una clínica ajena, el paciente es cliente de la clínica y tú eres proveedor de la clínica. Tú no facturas al paciente: facturas a la clínica el porcentaje acordado sobre lo que ella ha facturado por tu trabajo.
Por eso el destinatario de tu factura es siempre la sociedad que explota la clínica, con su denominación y su CIF, y no el nombre comercial que hay en la puerta.
Qué lleva la factura
- Número y, si usas varias, serie. Correlativo, sin saltos ni repeticiones.
- Fecha de expedición, y la fecha de la operación si es distinta.
- Tus datos: nombre y apellidos, NIF y domicilio fiscal.
- Los de la clínica: denominación social, CIF y domicilio.
- La descripción de lo facturado. "Servicios odontológicos prestados en septiembre de 2026" es suficiente, y muchos gestores agradecen el detalle por tratamiento.
- La base imponible, que es tu parte.
- El IVA o la mención a la exención. Si son actos de asistencia sanitaria, la factura va sin IVA y debe decir por qué: aquí está el detalle.
- La retención de IRPF, restada al final, con su porcentaje visible. El resultado es el líquido a percibir, que es lo que la clínica te ingresa.
Cómo se ven los números
Sobre un mes en el que la clínica ha facturado 2.000 € por tu trabajo, con un 40 % acordado:
| Base imponible (tu 40 %) | 800,00 € |
|---|---|
| IVA | Exento |
| Retención IRPF (15 %) | −120,00 € |
| Líquido a percibir | 680,00 € |
Si acabas de darte de alta puede corresponderte el 7 % en lugar del 15 %, y hay que comunicarlo por escrito: te lo explicamos aquí. Y con tus propias cifras, la cuenta la hace la calculadora.
Cuándo se emite, y cuánto se guarda
Lo habitual es una factura por mes, emitida en los primeros días del mes siguiente, que es justo cuando el gestor te pide el resumen. Las facturas se conservan cuatro años, junto con el certificado de retenciones que la clínica te entrega al cerrar el ejercicio.
Los tres errores que cuestan una corrección
- Numerar sin orden. Dos facturas con el mismo número, o un salto sin explicación, obligan a rehacer la serie.
- Poner IVA donde hay exención, o al revés. Si en el mismo mes facturas tratamientos y otro concepto, como el alquiler de un gabinete, no pueden ir con el mismo trato.
- Facturar sobre la base equivocada. Un 40 % sobre el importe neto de laboratorio no es lo mismo que sobre el bruto, y el sitio para aclararlo es el acuerdo, no la factura.
De dónde salen los números cada mes
El trabajo de verdad no es escribir la factura, es saber qué poner en ella cuando has pasado el mes en tres clínicas distintas. MyOdonto apunta cada facturación con la clínica a la que corresponde, aplica su porcentaje y tu retención, y prepara un PDF mensual con la base, la retención y lo que te queda, clínica por clínica. Es el documento del que tu gestor saca las facturas.